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viernes, 24 de junio de 2011

Variación diurna de la temperatura del aire en superficie


En el transcurso del día, las variaciones de temperatura son mucho menos marcadas sobre el mar que sobre la tierra. Lo variación diurna de la temperatura del agua del mar en lo superficie es generalmente inferior a 1°c y, por lo tanto, lo tempera­tura del aire cerca de lo superficie del mar es también estable para tiempo en calma.

Por el contrario, para las regiones desérticas situadas en el interior de los continentes, la temperatura del aire puede variar hasta 20°c entre el día y la noche. Cerca de los costas, esto variación de la temperatura depende mucho de lo di­rección del viento: lo amplitud de la variación es muy mercada si el viento viene de tierra, pero es más débil si el viento viene del mar. Las brisas locales de tierra y mar también tienden a atenuar la amplitud diurna de la temperatura.

Por regla general, cuando el tiempo está en calma la variación diurna de la temperatura del aire en superficie es más marcada. Si hay viento, el aire es removido en un espesor muy grande. Las ganancias y pérdidas de calor que se producen respectivamente durante el día y la noche, se reparten en un gran número de moléculas de aire y resulta que la amplitud diurna de la temperatura puede disminuir cuando hay viento.

En un lugar dado, la nubosidad reduce la amplitud diurna de la temperatura. Durante el día, las nubes no absorben o no difunden más que una débil parte de la ra­diación solar. Lo mayor parte de esta radiación es reflejada hacia el espacio y no alcanza, por lo tonto, la superficie de la tierra.

Por el contrario, de noche, los nubes absorben la radiación de gran longi­tud de onda difundida hacia el espacio por la superficie terrestre y vuelven o enviar i a esta superficie la energía calórica. Las nubes hacen, pues, el papel de una tapadera que impide que la superficie de la tierra se enfríe. Por lo tonto, con tiempo cu­bierto, a amplitud diurna de temperatura es relativamente débil.

También influyen en la amplitud diurno de la temperatura del aire en super­ficie, la naturaleza de la superficie terrestre y la conductibilidad térmica de la capa subyacente. Asimismo, tiene importancia la naturaleza del terreno circundante, pues la temperatura de un lugar dado puede ser modificada por el flujo de aire cáli­do o de aire frío que viene de las zonas vecinas.

Por ejemplo, la radiación nocturna produce un enfriamiento superficial de lo tierra. El aire situado en la proximidad del suelo se enfría y se vuelve más pe­sado. Si el terreno está en pendiente, este aire frío desciende hacia niveles inferiores (viento catabático). Durante el día se produce el fenómeno inverso a causo del calentamiento de la pendiente, el aire que se encuentra en contacto con el suelo se calienta y sube a lo largo de esto pendiente (viento anabático); el aire más frío y, por lo tanto, más denso, viene a remplazar por abajo al que se elevo. Sin embargo, un viento anabático es generalmente menos fuerte que un viento catabático, a causa de la gravedad que actúa en contra del movimiento ascendente.

La influencia del medio ambiente circundante se hace evidente en las gran-des ciudades. En noches claras y calmas, las temperaturas registradas en el centro de la ciudad pueden sobrepasar en 5°c las observadas o proximidad de campos de depor­tes. Durante el día, las temperaturas están igualmente influenciadas por el calor desprendido por los edificios de la ciudad y por todo género de actividades que en ella se desarrollan.

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